Entre que voy y vuelvo

El trenVivo en una ciudad de unos doscientos mil habitantes, pero trabajo en otra, a unos treinta kilómetros de la primera, en la que viven unos cuantos millones. Todos los días laborables cojo tren y metro para llegar a la oficina. Una hora para ir y otra para volver. Media hora en tren y media hora en metro por trayecto. La ida es estupenda, porque al ser las primeras estaciones de la línea, tanto en el tren como en el metro, voy sentado. La vuelta no lo es tanto: casi siempre voy de pie, y a veces, ciertamente apretadito.

Es mucho tiempo para desperdiciarlo mirando al infinito, así que voy siempre cargado con un maletín en el que llevo unas cuantas cosas para entretenerme. Entre esas cosas está un teléfono Qtek S200 en el que se pueden ver vídeos y escuchar mp3, pero que rara vez utilizo para eso. Últimamente lo utilizo bastante para leer. Me conecto a Internet vía GPRS, entro en un blog enjundioso, de esos en que leer una sola página te puede llevar más de media hora (el de Dave Seah, por ejemplo), y así paso la media hora de tren y la media de metro, lee que te lee, scroll tras scroll, que la pantalla es muy pequeña.

También suelo llevar revistas profesionales que me llegan al trabajo, publicidad de fabricantes de hardware, informes en los que estoy trabajando, pliegos de concursos a los que mi empresa se va a presentar, documentación de productos que podríamos terminar vendiendo, etc. Afortunadamente, disfruto bastante con mi trabajo, así que, aunque esas dos horas diarias fuera del trabajo podrían considerarse como tiempo personal, muchos días se convierten en una extensión a mi jornada laboral.

Por supuesto, también llevo en ese maletín lecturas más personales, de esas que tienen poca o ninguna relación con el trabajo. Hoy, por ejemplo, llevo uno de los breves pero intensos libros con licencia Creative Commons de Seth Godin. Hace unos días noté que el maletín pesaba demasiado y saqué, de una tacada, el manual del Joomla!, que había dejado a medias, un capítulo gratuito de un libro sobre seguridad de aplicaciones web, que también dejé a medio leer, y los cinco primeros números impresos de la revista mensual Genniocalle, todos ellos completamente leidos, y pendientes tan solo de una revisión detallada frente al navegador.

Por último, no hay día que no me recorra medio tren en busca de los cuatro periódicos gratuitos (20 minutos, Metro, Qué y adn) que han instaurado la cultura de la lectura solidaria: cuando termino, lo dejo dobladito, con la cabecera hacia arriba, encima de un asiento, para que otro se lo pueda leer también.

Dos horas al día, cinco días a la semana, diez horas. ¡Más de una jornada laboral! Más de una jornada a la semana para pensar en mis cosas, para planificar mis días, para aprender de lo que otros escriben, para ver cómo va el mundo en las letras de un diario… Diez horas a la semana son cuarenta al mes, y 440 al año, el equivalente a casi tres meses de trabajo.

Cuando uno se pone metas, profesionales o personales, normalmente no cuenta con este tiempo de tránsito para realizar actividades que le acerquen a ellas. Desde luego hay muchas cosas que no se pueden hacer, por el entorno en que te encuentras, lejos de tu ordenador de pantalla grande y de tus herramientas de bricolaje; pero también es cierto que hay otras muchas que sí se pueden hacer, porque puedes llevar un teléfono, una novela, publicaciones relacionadas con tu profesión, periódicos o papelotes impresos de tus blogs preferidos en Internet. Puede parecer que al incluir novelas o periódicos o cosas del estilo, esté hablando de actividades que nada tienen que ver con metas, pero una meta nada desdeñable podría ser, por ejemplo, mejorar tu cultura, y las novelas y los periódicos lo hacen.

Así que, en líneas generales, se trata de ser consciente del enorme tiempo extra del que dispones, y de intentar aprovecharlo con actividades que sean posibles en ese entorno particular y que te acerquen a tus metas. Por supuesto, todo empieza por el establecimiento de esas metas. Pero eso es otra historia, de la que hablaremos en otra ocasión.

¡Buen viaje!

9 Responses to “Entre que voy y vuelvo”


  1. 1 Toni 2 \02UTC marzo \02UTC 2007 a las 1:42 pm

    Buenas.

    Yo también vivo en una ciudad de 200000 habitantes y me desplazo cada día a una de unos cuantos millones. A lo mejor nos hemos visto en el tren🙂

    Yo intento organizarme el tiempo de la misma manera que tú pero con mucho menos éxito. Cuando entro en ese maravilloso transporte, lleno de gente, me entra una flojera descomunal. Me pasa en el tren, en los centros comerciales y en cualquier sitio un poquito “abarrotao”.

    El caso es que hace más de 4 años que hago esos desplazamientos diarios, y yo no pierdo 2 horas, pierdo 3 por las malditas combinaciones del transporte. Tengo varias a elegir: la mala, la malísima, y la pésima. Con la mala pierdo 3 horas diarias. Lo conté una vez y salía a 3 meses enteros, contando las 24 horas del día en estos cuatro años (ó 3 y medio porque no recuerdo exactamente cuando lo conté).

    Pero bueno, seguro que he aprovechado más el tiempo de lo que yo creo. Al fin y al cabo incluso empecé a escribir un minilibro sobre gestión del tiempo :S

    Saludos. Toni.

  2. 2 mindmapero 3 \03UTC marzo \03UTC 2007 a las 12:03 pm

    Hola, Toni.

    Debo pedirte disculpas porque tu comentario no se mostrase desde el mismo momento en que lo metiste. Soy nuevo en esto del blogging, y por lo visto tenía configurado el WordPress para que los comentarios esperasen moderación. Ya estás online. Muchas gracias por leerme y comentar.

    Para mí, la ciudad de unos cuantos millones de habitantes es Madrid, y la de unos 200.000, Alcalá de Henares.

    Yo estudié en Cantoblanco… cuando los trenes tenían asientos de sky, y entre ir y venir se me iban más de tres horas al día. La flojera que me comentas también me ataca a mí a veces. La verdad es que en el trasporte público se sufre lo suyo. A veces no puedes ni leer porque vas tan apretado que no puedes ni subir los brazos.

    Seguro, seguro, que has hecho cosas en ese tiempo que muchos de los que trabajan a media hora de casa no hacen porque “no tienen tiempo”. Si alguna vez te apetece contar alguna de las ideas que ibas a plasmar en ese libro de gestión del tiempo, aquí tienes un sitio.

    Un saludo.
    /Paco.

  3. 3 Toni 3 \03UTC marzo \03UTC 2007 a las 1:50 pm

    No te preocupes hombre! no pasa nada. Bienvenido al mundo del blogging.

    El transporte público es un mundo fascinante, me encanta cuando los políticos dicen: “Hay que coger el transporte público”. Claro que sí hombre, en primer lugar porque nadie lo coge, siempre van vacíos los trenes, metros … y en segundo lugar porque la calidad del servicio es excepcional … en fin …

    Mi ciudad es Barcelona, otra gran capital.

    Saludos.

  4. 4 alberto 5 \05UTC marzo \05UTC 2007 a las 6:47 pm

    Mi ciudad también es Alcalá de Henares, y la gran ciudad a la que voy Madrid🙂

    Alguna vez he hecho ese mis mo cálculo del tiempo empleado… En mi caso depende: normalmente vengo en coche, pero un día por semana voy en tren. Y luego están los viajes en avión al extranjero, las esperas en los aeropuertos…

    Mi gran descubrimiento para aprovechar el tiempo en el coche son los audiolibros: libros (la mayoría en inglés) en versión íntegra, leídos estupendamente por actores o el propio autor, y que hacen que, a veces en vez de querer salir del atasco de una vez, uno quiera que dure un poco más para acabar un capítulo… Tengo más de 20 Gb de audiolibros, desde libros de divulgación científica como “A Short History of Nearly Everything” de Bill Bryson como novelas como “Angela’s Ashes”, pasando por libros de historia, de viajes o de humor.

    Para los días de tren: intento salir tarde de casa (desde llevo ya trabajando un rato) y, en la tranquilidad de un tren semivacío, se puede trabajar bastante bien con ese portátil que también me acompaña en los vuelos, y que me permite mientras tanto meterme en la burbujita sonora de la música que me llega a través de los auriculares…

    Esos ratos a veces no solo se pueden aprovechar, sino que cunden más que otros en la oficina, en esa enésima reunión “dilbertiana” de premeeting de preparación de una reunión preliminar…

  5. 5 Ulises E. 21 \21UTC marzo \21UTC 2007 a las 10:39 am

    Hola, pues debo decir que lo general hago una hora para moverme de un lugar a otro pero la diferencia es en la misma ciudad (Ciudad de México) no en dos que como veo que es la mayoría.

    Pero mi contexto es bastante distinto, aquí el transporte público esta lejos de estar vacío prácticamente hay ocasiones que no puedes moverte dentro del metro ¡es imposible! así que no te da oportunidad de leer, revisar o checar algún mensaje desde el teléfono, y no se te ocurra sacar una computadora, no te la vayan a robar o por lo menos, es en la desconfianza en la que a veces vivimos.

    Lo de audiolibro es una excelente opción no se porque no se me había ocurrido digo para por lo menos sacarle provecho a esos traslados. Pero ojala el transporte fuera tan “relajado” como el que tiene oportunidad de usar.

    Saludos

  6. 6 chetoba 23 \23UTC abril \23UTC 2007 a las 1:44 pm

    Hola a todos, yo hace tiempo que trabajo en casa, desde internet, vivo lejos de cualquier capital, 180 Km de Cordoba (Argentina) 800 de Buenos Aires, 350 de Rosario, incluso vivo a 5 minutos de coche de la panadería, por eso trabajo en casa, NO CONSIGO ORGANIZAR MI TIEMPO; veré lo de los audiolibros para no escuchar esta FM que pasa todos los dias la misma musica mientras trabajo, no sé en argentina donde se consiguen, veré que encuentro en internet. Saludos, creo que una buena forma de ganar tiempo es no pasar tanto leyendo o escribiendo en blogs🙂
    A mi me encantaría un dia tomar ese tren en madrid, o barcelona o méxico, acá no hay metros, ni trenes, ni nada bah !!!

  7. 7 JA 18 \18UTC febrero \18UTC 2008 a las 5:36 pm

    Encuentro algunas similitudes en Tus gustos con los mios.

    Lo que pasa es que Yo soy un caso como dice mi ex (ahora gran amiga) que es un cerebro (auditora de finanzas( SOY UN CEREBRO DESAPROVECHADO.

    Mi ciudad es pequeña y aunque se me da muy bien organizar y gestionar tanto tareas administrativas como comerciales, y tener conocimientos de administración de sistemas operativos y recuperacion.

    Donde ando NO hay muchas oportunidades de ese tipo.

    Saludos Cordiales.

  8. 8 Ner 1 \01UTC octubre \01UTC 2008 a las 5:23 pm

    Nota para Ulises: me temo que lo de q el metro de madrid va vacio y llega puntual era una ironía… aki es mas o menos como allá pero un pokitin mas seguro, normalmente puedes sacar el mp3 sin q te asalten, normalmente…

    Pakitooo vas a tener q reorganizar la agenda… pq al menos un dia en semana te va a faltar tiempo para hacer todo eso q haces en tus trayectos😉

    Por cierto… Alcalá de Henares no es un pueblo????

    jajaja es bromita🙂


  1. 1 congtyquangcao.net.vn Trackback en 3 \03UTC octubre \03UTC 2016 a las 5:26 am

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