Archivo para 23 junio 2007

La estrategia del aprendiz activo

Hace mucho tiempo trabajé como peón en la subsidiaria española de una multinacional de la cosmética. En los nueve meses que estuve allí hice un poco de todo: cargué y descargué camiones, empaqueté cajas, pegué etiquetas, revisé albaranes, participé en inventarios contando infinidad de botecitos varios… Acababa de terminar la carrera y estaba pendiente de comenzar la Prestación Social Sustitutoria (aquello que te obligaban a hacer durante 13 meses si no querías hacer el Servicio Militar, que sólo duraba 9). Necesitaba pasta porque en mi casa no abundaba y yo tenía grandes planes que requerían financiación, como el carné de conducir o mejorar mi inglés en Irlanda… Haciendo los mismos trabajos que yo había un buen número de empleados eventuales con diferentes niveles de formación, desde el más básico hasta la licenciatura universitaria. Todos hacíamos de todo y estábamos permanentemente a disposición de los mandos intermedios, que nos asignaban a las tareas más necesarias en cada momento. El nivel de formación, obviamente, no nos hacía a unos diferentes de otros.

Un día, mientras comíamos en el comedor de la empresa enfundados en nuestros monos azules de trabajo, uno de mis compañeros comenzó a despotricar sobre lo que le habían encargado hacer aquel día. Yo le dije que no había que dramatizar tanto, que en nuestro contrato no se especificaba lo que teníamos o no teníamos que hacer, que éramos peones eventuales sin especialización alguna y que estábamos allí para apoyar en lo que hiciese más falta en cada momento. Aquello que a mí me parecía incontrovertible, a él le sentó fatal, por lo que decidió que no volvería a hablarme desde ese mismo instante. Algún tiempo después me lo encontré de dependiente en una tienda y seguía sin hablarme. Hace mucho que no le veo. Igual ahora, después de mucho quejarse en un sitio y en otro, ya dirige su propia multinacional y hace sólo aquello que el destino tenía reservado para él. Aunque a mí me da que no. En mi opinión, la estrategia del quejica no es una estrategia que te pueda hacer prosperar mucho. Seguir leyendo ‘La estrategia del aprendiz activo’

Una ayudita con el idioma: WordReference.com, FoxLingo y otras extensiones de Firefox

Internet es una enorme biblioteca multimedia, multicultural y multilingüe. En sus enormes estanterías no solo se colocan, perfectamente identificados mediante sus URLs, los textos, las imágenes, los sonidos, los vídeos, las animaciones y las combinaciones de todos ellos que la dotan de riqueza infinita, sino también un sinfín de herramientas que permiten encontrar, crear, procesar y compartir todos esos elementos. Algunas de esas herramientas constituyen una ayuda inapreciable cuando nos encontramos en alguna circunstancia en la que nos tenemos que pelear con el idioma escrito, ya sea el nuestro u otro.

Durante la preparación de este artículo, encontré una estadística bastante actualizada sobre el uso de los diferentes idiomas en el mundo en general, y en Internet en particular (“Internet World Users By Language” en el sitio Internet World Stats). Esta estadística dice que los 10 idiomas más usados en Internet son, por este orden: inglés, chino, español, japonés, alemán, francés, portugués, coreano, italiano y árabe. Para el español, los datos dicen que hay más de 100 millones de hispanohablantes usando Internet, lo que representa el 8,9% de todos los usuarios de Internet a nivel mundial, y el 22,8% de los más de 442 millones de personas que hablan español en el mundo. Un dato espectacular es que el número de hispanohablantes que usan Internet ha crecido un 309,1% en los últimos 7 años (2000-2007).

En el artículo “Los idiomas más hablados en el mundo… y en la blogosfera”, en el blog de Mikel Agirregabiria, se describen otros tres rankings: los idiomas más hablados en el mundo (chino mandarín, inglés y español), los idiomas más influyentes (inglés, francés y español), y los idiomas con más posts en la blogosfera, según Technorati (37% japonés, 36% inglés, 6% chino, 3% italiano, 3% español…). ¡Vaya con los japoneses!

Una de las cosas que yo deduzco de todos estos interesantes números es que con el español y el inglés el universo al que tiene acceso un internauta es tremendamente grande. Por eso, si el español es nuestra lengua materna, una ayudita con el inglés no nos viene nada mal para ampliar horizontes. Por otra parte, si queremos escribir correctamente, en un español cada vez más rico y preciso, mientras extendemos la blogosfera hispana y batimos a italianos y chinos, tampoco nos viene mal una ayudita con nuestro propio idioma. Para ambas cosas, nada mejor que WordRefence.com. Seguir leyendo ‘Una ayudita con el idioma: WordReference.com, FoxLingo y otras extensiones de Firefox’